Compra sin miedo "Hecho en China"



¿Algunas vez se han preguntado cuando exporta China al mundo? Pues para responder esta pregunta primero deben de entender que este país es el primer exportador del mundo de diversos productos finales especialmente a países industrializados y usa su gran poder de compra en países en desarrollo, notablemente tiene casas matrices en África y Sureste de Asia. China encabeza el mundo de productos de oficina y equipos de procesamientos de datos, produciendo US$135 billones en materiales anualmente, casi la misma cantidad exporta en equipos de telecomunicaciones a lo largo del globo. China encabeza el mundo en artículos electrónicos, juguetes y plásticos. Mientras que las prendas de vestir en general constituyen solamente una parte de los ingresos del país con US$95 billones, la mayoría de estos es enviada a países industrializados a grandes descuentos comparados con otros fabricantes locales, se podría decir que este país es el principal confeccionista de todo el planeta. Con esta información podríamos responder la pregunta inicial, este país exporta la inimaginable cifra de 1,2 trillones de dólares americanos anuales y tiene un producto bruto interno de 6,9 trillones de dólares americanos. Increíble.

Sin duda es una de las mayores economías del mundo y con un mercado interno cada vez en mayor crecimiento, donde la manufactura se ha convertido en el primer componente en el éxito de China, mientras que es necesario un mayor uso de recursos naturales, principalmente de países en desarrollo como Perú y un cambio drástico en las políticas laborales de millones de chinos, que trabajan en muchos casos en condiciones de semi-esclavitud para poder sustentar un modelo semi-comunista, semi-liberal.



Cuando nos preguntamos por qué las empresas, cualquiera sea su procedencia están fabricando sus productos, pero especialmente la ropa en China, es fácil y lógico decir porque es más barato hacerlo ahí, en otras casos las personas dicen "Si quiero barato, compro chino, pero si quiero calidad, compro peruano", en realidad esta suposición no es del todo cierta. Si bien existe en el mercado ropa peruana de muy buen precio y de muy buena calidad, también existe ropa peruana de muy mal precio y de pésima calidad. Al igual que cuando dicen "las grandes empresas son un motor de la contaminación y de las malas condiciones laborales", esto tampoco no es del todo cierto, en países en vías de desarrollo como el Perú, la informalidad mata y no es solo en sentido figurado, las pequeñas o micro empresas peruanas son muchas veces motores de gigantes mafias, lavado de dinero, causantes de mucha contaminación y de explotación cruel de muchos de sus empleados. Por lo tanto, China y Perú en muchos aspectos negativos si se parecen y no es un secreto que sobretodo en Gamarra ocurren este tipo de sucesos, explotación y contaminación en todos los niveles.



Sin embargo, el propósito de este post no es mostrar lo negativo de ambos países sino de romper con ciertos mitos que las personas tienen con respecto a las exportaciones de prendas de vestir que hace China al Perú. Hoy por hoy, se ha vuelto casi una batalla sin cuartel poder encontrar talento en el sector de confecciones y en el área de ventas de las principales tiendas comerciales. En el primer caso, antes los talleres podían darse el lujo de poder enseñar un empleado no calificado, pero en la actualidad el costo de capacitación es muy caro y los talleres no encuentran sastres o costureras de calidad y con años de experiencia necesarios para hacer un trabajo óptimo, los que están en el mercado cotizan salarios muy altos o están abriendo sus propios negocios. La mano de obra técnica calificada se ha vuelto cara y escasa en el Perú, por lo que esto genera una fuerte debilidad para las empresas peruanas que están en el sector. Del mismo modo sucede con los vendedores o asesores, el mercado laboral para este sector es sumamente escaso, si bien hay una gran cantidad de jóvenes dispuestos a colocarse como "vendedores", el punto es que no existen vendedores que sepan qué hacer en determinadas circunstancias, en otras palabras no hay vendedores capacitados o con experiencia, que sepan de técnicas, herramientas de ventas o manejen al cliente de cierta forma para lograr una venta exitosa, lo que existe en el mercado son básicamente encargados de tiendas, especialmente en Gamarra, que solamente atienden un pedido en particular y cobran la venta. Por lo que el no contratar a un vendedor capacitado, perdiendo posibles ventas o contratar a uno, teniendo en cuenta que retenerlo en la empresa y salario son bastante caros también, genera un mayor costo a las empresas del sector.



Hace diez años, cuando se hablaba ropa de China uno traía a la mente lo mismo que cuando se hablaba hace quince años de la ropa peruana. Mala calidad, mala confección, prendas rotas, mal hechas, sin gracias y sumamente ordinarias. Hoy cuando se habla ropa de China, uno trae a la mente Nike, Armani, Hugo Boss, Prada, en fin todas las marcas tanto ordinarias como las de lujo fabrican en China y las empresas que fabrican para estas grandes marcas, han sabido reproducirlas o copiarlas y crear sus propias marcas con diseños idénticos a un precio mucho más accesible. Este fenómeno también pasó con Japón hace varios años atrás, hablar de productos japoneses era hablar de mala calidad o de poco prestigio, hoy por hoy las marcas japonesas gracias a la inversión en tecnología e investigación y desarrollo que han tenido sus gobiernos, han convertido en Japón en una potencia tecnológica, hablar de Japón ya no es hablar de marcas ordinarias, sino todo lo contrario es hablar de status, confort y exclusividad. China por su parte, está comenzando a invertir fuertemente en investigación y desarrollo de sus propias marcas emblema, por ejemplo Shang Xia, una marca de lujo china que cuenta con el apoyo de la francesa Hermes, otras marcas como Shanghai Tang del empresario David Tang, que fue comprada por el grupo suizo de productos de lujo Richemont, que cuenta con Cartier y Chloe. En otro post, hablaré de marcas chinas de lujo, pero el punto es que si bien existen productos chinos de baja calidad, así como Perú también produce algunos, tenemos que tener en cuenta que comprar productos chinos también son sinónimos de muy buena calidad y precios considerablemente más baratos con un excelente diseño.



China como uno de los principales productores de bienes de capital, sus empresas tienen una gran ventaja en contraste con las peruanas que necesitan importarlas para poder confeccionar, esto también abarata sus costes. Entonces ¿Qué hacer frente a China? Primero respiremos y no asustarse, las posibilidad son infinitas, por ejemplo en Estados Unidos, muchas empresas de moda están buscando en alternativas tecnológicas como la impresión 3D, están invirtiendo fuertemente en I&D para poder hacer de esta una alternativa comercial y se pueda comprar ropa que calce exactamente con nuestro cuerpo con nuestra silueta y el mensaje de los diseñadores pueda llegar tal cual al cuerpo de las personas. Por lo general, estamos acostumbrados a que nosotros calcemos en la ropa, en el futuro las marcas quieren que la ropa calce en nosotros. Esta idea posiblemente comenzara orientado a un cliente más sofisticado que pueda pagar los costes, como todo en esta vida, si puedes pagarlo, es tuyo. El tema se volverá masivo cuando la impresión 3D también lo sea. Entonces si Estados Unidos está orientado sus esfuerzos en la tecnología como base de una diferenciación, las empresas peruanas, especialmente Gamarra donde se centran las principales tiendas de ropa, podrían usar la diferenciación con base al diseño. a crear marcas de renombre y orientar sus esfuerzos a sectores que puedan pagar esta nueva visión. 



El fenómeno chino es imparable, Gamarra hace mucho tiempo que dejó de ser un lugar de confeccionistas con talleres y mano de obra no calificada, Gamarra se está convirtiendo en un gigantesco negocio inmobiliario donde es muy caro poder hacer o mantener un taller de confecciones, la mayoría hace una década que se están mudando a las afueras de Lima como Villa el Salvador o Puente Piedra o las zonas más alejadas de San Juan de Lurigancho. Gamarra hoy por hoy es un mega mall donde se encuentran centenares de tiendas relacionadas a la industria de la moda. Por lo que necesita de mayor orden, de mayor seguridad y de otras estrategias comerciales, esto solamente se puede alcanzar con personal capacitado, profesional y asociatividad entre los pequeños comerciantes. 




0 comments:

Post a Comment

Si tienes una opinión, nunca te la guardes.

 

News

Archivo

About

Blog about Fashion Industry.

Me